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Nuestro cerebro, complicado y asombroso

encefalo

Puede ser algo tedioso por sus nombres complicados y sus funciones superpuestas conocer un poco más sobre nuestro cerebro.
Puedo darles varias razones para hacerlo. Desde lo cultural porque hoy conferencias, periódicos, divulgadores, coachs y tantos otros nos hablan de la neurociencia y de nuestro cerebro y tenemos que
entender lo que nos dicen para poder procesarlo.
Pero más importante aún:
Los miles de millones de neuronas de nuestro cerebro y los trillones de conexiones entre ellas están en permanente cambio con cada experiencia, incluso cuando dormimos.
Estamos en un estado de cambio constante que ocurrirá por casualidad o que puede suceder por elección. Estamos evolucionando en todo momento con la química de cada sonido, mirada, pensamiento y emoción que pasa por el cerebro.
A medida que comienzas a comprender tu naturaleza dinámica y el movimiento de la química de tu cerebro, que nunca cesa, vislumbras la importancia de ser consciente y tomar decisiones. El cambio es
inevitable. La única pregunta es decidir si tenemos algo que decir y/o hacer al respecto.

Cuando al rey francés Luis XVI la guillotina le separó la cabeza del resto de su cuerpo, este señor perdió una parte de su sistema nervioso llamada encéfalo. Se trata de una porción de tejido muy importante, ya que cuando se pone en marcha da lugar a algo tan fascinante como la mente consciente. El encéfalo es la máquina de la mente.
Desde el punto de vista de la anatomía, esta relación no es complicada de asimilar y es fácil de comprobar ya que quienes sufren un accidente en ciertas partes del tejido encefálico también suelen sufrir alguna modificación en su actividad cognitiva.

¿Es entonces lo mismo cerebro que encéfalo?

El cerebro o telencéfalo – en inglés, cerebrum – es una parte del encéfalo. También son partes del  encéfalo el tálamo, el hipotálamo, los colículos, la protuberancia, el bulbo raquídeo y el cerebelo. Todas estas regiones están muy relacionadas entre sí y funcionan en armonía para dar lugar a la emergencia de una mente consciente.

La porción del encéfalo de mayor volumen es el cerebro, formado por dos hemisferios tan grandes que, vistos desde arriba, cubren casi por completo el resto de las estructuras. Por alguna razón, en la cultura popular el término cerebro se ha equiparado al de encéfalo y ahora se usa el primero para referirse a toda la estructura. Esto en principio no es ningún problema, las lenguas son fenómenos vivos que deben adaptarse y reflejar el hablar de la mayoría. Nos suena mejor cerebro de mosquito que encéfalo de mosquito.

Dar sentido a la complejidad alucinante del cerebro no es fácil. Lo que sí sabemos es que es el órgano que nos hace humanos, nos da la capacidad para el arte, el lenguaje, los juicios morales y el pensamiento racional. Es responsable de la personalidad, de los recuerdos, de los movimientos de cada individuo y de cómo percibimos el mundo.

Todo esto proviene de una masa gelatinosa de grasa y proteína que pesa cerca de 1,4 kg, es uno de los órganos más grandes del cuerpo. Contiene – en promedio de cerebro humano – 100 mil millones de neuronas que unen pensamientos y acciones físicas altamente coordinadas y que regulan los procesos corporales inconscientes, como la digestión y la respiración.

Las partes del cerebro
Los cuerpos de las neuronas (somas) forman la llamada sustancia o materia gris del cerebro. Estas células, sumamente diferenciadas, son capaces de transmitir y reunir señales electroquímicas que permiten la comunicación a través de una red de millones de procesos nerviosos: las dendritas y los axones.

La materia gris se distingue de la sustancia o materiamateria gris
blanca en que contiene numerosos cuerpos celulares y
relativamente pocos axones mielinizados, mientras que la
sustancia blanca contiene muy pocos cuerpos celulares y
se compone sobre todo de axones mielinizados. La
diferencia de color surge principalmente del color blanco
que posee la mielina, una capa protectora que le da
rapidez a la comunicación neuronal.

El cerebro tiene dos mitades o hemisferios. Cada  hemisferio se divide en cuatro regiones, o lóbulos. Los lóbulos frontales, ubicados detrás de la frente, están relacionados con el habla, el pensamiento, el aprendizaje, la emoción y el movimiento. Detrás de ellos están los lóbulos parietales, que procesan información sensorial como el tacto, la temperatura y el dolor. En la parte posterior del cerebro están los lóbulos occipitales, que se ocupan de la visión. Cerca de las sienes se encuentran los lóbulos temporales, relacionados con la audición y la memoria.

lobulos

Movimiento y Balance

La segunda porción más grande del encéfalo es el cerebelo; se encuentra detrás de la parte superior del tronco encefálico (donde la médula espinal se une con el cerebro); una de sus principales funciones es coordinar el movimiento muscular y controlar el equilibrio.
El diencéfalo localizado en la zona interna del encéfalo; es un complejo de estructuras del tamaño de un damasco; las dos secciones principales son el tálamo y el hipotálamo. El tálamo actúa como una estación repetidora para los impulsos nerviosos que ingresan de las diversas partes del cuerpo y que deben ser enviadas a regiones cerebrales apropiadas para su procesamiento.
El hipotálamo controla las secreciones de hormonas de la glándula hipofisaria. Estas hormonas
gobiernan el crecimiento y algunos comportamientos, como comer, beber, sexo, enojo y reproducción. El hipotálamo, por ejemplo, regula el proceso de lactación. El hipotálamo es clave para regular la respuesta de estrés.
El tronco encefálico, en la base del encéfalo, controla los reflejos y las funciones vitales básicas, como la frecuencia cardíaca, la respiración y la presión arterial.

El cerebro es extremadamente sensible y delicado, por lo que requiere la máxima protección.
Esto es proporcionado por el cráneo y tres membranas resistentes llamadas meninges. Los espacios entre estas membranas están llenos de líquido que amortigua el cerebro y evita que se dañe al contacto con el interior del cráneo.

Cerebros fugados, cerebros recuperadosCapítulo 2 Neurociencia, Certificación Mindfulness en Inteligencia Emocional para lideres conscientes.

Universidad Siglo 21 – 2018